Infidelidad: Características y dinámicas principales de una relación extradiádica. Una revisión sistemática 

INFIDELIDAD: CARACTERÍSTICAS Y DINÁMICAS PRINCIPALES DE UNA RELACIÓN EXTRADIÁDICA. UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA

 

INFIDELITY: MAIN CHARACTERISTICS AND DYNAMICS OF AN EXTRADYADIC RELATIONSHIP. A SYSTEMATIC REVIEW

 

Marcelo R. Ceberio marcelorceberio@gmail.com

Universidad de Flores, Argentina.

ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4671-440X

 

María Alejandra González Monzó gonzalezmonzonalejandra@gmail.com

Universidad de Flores, Argentina.

ORCID: https://orcid.org/0009-0008-9115-1272

 

Cómo citar este artículo / Citation: Ceberio, M. R. & González Monzón, M. A. (2026). Infidelidad: Características y dinámicas principales de una relación extradiádica. Una revisión sistemática. Revista Científica Arbitrada de la Fundación MenteClara, Vol. 11 (415). DOI: https://doi.org/10.32351/rca.v11.415

Copyright: © 2026 RCAFMC. Este artículo de acceso abierto es distribuido bajo los términos de la licencia Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC BY 4.0). Recibido: 29/01/2026. Aceptado: 03/02/2026. Publicación online: 11/02/2026.

 

Conflicto de intereses: Ninguno que declarar.

Resumen

La infidelidad es la ruptura de un acuerdo de exclusividad sexual o afectiva, dentro de una relación de pareja monógama. La presente investigación desarrolló una Revisión Sistemática que tuvo por objetivo examinar y sintetizar la evidencia científica acerca de las principales características individuales y relacionales de las relaciones extradiádicas. Se utilizó el método PRISMA con búsqueda de artículos en bases de datos como Scielo, Redalyc, PubMed, Dialnet, y Science Direct, publicados entre los años 2005 y 2025.

Se presentaron los resultados de 19 unidades de análisis (n = 2399 UF) que mencionan características de la infidelidad en hombres y mujeres. Un hallazgo importante es que las infidelidades deben ocurrir en un contexto relacional negativo, pero también puede entenderse como expresión de libertad y empoderamiento. A su vez se discute el vacío empírico sobre las características del o la amante que sostienen relaciones con personas casadas.

 

Abstract

Infidelity is the breach of an agreement of sexual or emotional exclusivity within a monogamous romantic relationship. This study conducted a Systematic Review aimed at examining and synthesizing scientific evidence on the main individual and relational characteristics of extradyadic relationships. The PRISMA method was used, with searches in databases such as Scielo, Redalyc, PubMed, Dialnet, and Science Direct, for articles published between 2005 and 2025.

Results from 19 units of analysis (n = 2399 UF) described characteristics of infidelity in both men and women. An important finding is that infidelity often occurs in negative relational contexts, but it can also be understood as an expression of freedom and empowerment. Additionally, the study highlights an empirical gap regarding the characteristics of lovers who maintain relationships with married individuals.

 

Palabras Claves: pareja, amante, infiel

 

Keywords: couple, lover, unfaithful

 

Introducción

La infidelidad afecta alrededor del 25 % de los matrimonios y se asocia con consecuencias negativas para las personas como depresión, ansiedad, estrés postraumático, conflictos, pérdidas económicas, agresiones y problemas de conducta de los hijos. Es, además, una de las principales causas de divorcio. Aun así, algunas parejas aprovechan la crisis para identificar y resolver conflictos previos y fortalecer su vínculo (Coop Gordon, & Mitchell, 2020).

La mayoría de las investigaciones sobre la infidelidad desde una perspectiva diádica se ha centrado en el modelo del déficit relacional, que sugiere que variables relacionales como baja satisfacción o alto conflicto, predicen las aventuras extramaritales (Thompson, 1983). De hecho, estudios prospectivos indican que bajos niveles de compromiso con la pareja predicen la ocurrencia de infidelidad en los meses siguientes (Drigotas et al., 1999) y relatos retrospectivos destacan factores como ira y negligencia como motivaciones psicológicas para la infidelidad. Algunos investigadores afirman que, aunque existen factores subyacentes, todas las infidelidades deben ocurrir en un contexto relacional negativo (Barta & Kiene, 2005).

La infidelidad y el adulterio, aunque a menudo se usan como sinónimos, difieren en que el adulterio se refiere específicamente a relaciones sexuales fuera del matrimonio con una tercera persona, mientras que la infidelidad abarca cualquier ruptura de un acuerdo de exclusividad afectiva o sexual, legal o no. Existen distintos tipos de infidelidad, desde la ocasional o esporádica hasta la compulsiva o de doble vida, y se pueden clasificar según si implican relaciones sexuales, el grado de involucramiento afectivo, la frecuencia y el riesgo, incluyendo encuentros con personas cercanas, profesionales del sexo o terceros alejados del círculo de la pareja (Camacho, 2004 citado en Valdez Medina et al., 2013).

Cabe aclarar que la infidelidad surge de una concepción monógama de la relación de pareja. La monogamia es un sistema de relación de pareja, en el cual una persona mantiene un vínculo exclusivo en términos afectivos, sexuales o legales, con una sola persona constituyendo una pareja. Implica un acuerdo de exclusividad relacional y constituye una de las formas predominantes de organización conyugal en muchas sociedades humanas (Fisher, 1992) (Harris, 1989). En la cultura occidental contemporánea, la monogamia se ha consolidado como la forma normal o esperable de todo vínculo de pareja consolidado. Es decir, el relacionarse afectivo-sexualmente de manera diádica es propio de la cultura occidental. La infidelidad es el resultado de la transgresión a ese contrato.

A diferencia del género, un aspecto mucho más estudiado, Romero et al, (2012) señala que las mujeres con un nivel educativo alto y que viven en entornos urbanos competitivos son más proclives a cometer infidelidades. Esto se debe a que desarrollan una mentalidad sexual más abierta, en la cual la infidelidad deja de estar motivada por la venganza y pasa a ser una decisión personal.

Un hallazgo relevante es la Teoría de los Indicadores de Adaptación (TIA), la cual plantea que los rasgos sexuales o socialmente atractivos funcionan como señales de la adaptación heredable de una persona. Según este modelo, las relaciones se sostienen cuando ambos miembros invierten un esfuerzo proporcional a su valor como pareja, manteniendo un equilibrio entre calidad e inversión. Desde esta perspectiva, el amor y la amistad se conciben como formas de intercambio social en las que los individuos “truecan” atributos deseables. Asimismo, se sugiere que las relaciones de largo plazo requieren una mayor inversión que las de corto plazo, mientras que las amistades se sitúan en un nivel intermedio. Para evaluar estos procesos, los autores desarrollaron el Inventario de Valor como Pareja (IVP), aplicado en muestras de Estados Unidos y América Latina con el fin de examinar su validez transcultural (Figueredo et al., 2002).

Diversos estudios muestran que la dinámica del amor romántico y el compromiso está influida por la tensión entre novedad y familiaridad. Mitchell (2003) indica que el romance prospera con el misterio y el peligro, mientras que la familiaridad lo dispersa, lo que genera dificultades para sostener relaciones duraderas, especialmente bajo obligaciones familiares. Swidler (2001) señala que el modelo tradicional estadounidense de amor basado en compromiso y sacrificio personal está siendo reemplazado por uno centrado en el crecimiento individual, mientras que Buss (1994) aporta una perspectiva evolutiva, sugiriendo que la institución matrimonial persiste para garantizar la estabilidad de los hijos a pesar de altas tasas de divorcio. Por otro lado, estudios de Sternberg (1989, 2000) basados en la teoría del intercambio social muestran que la intimidad, la comprensión, la flexibilidad y la fidelidad son predictores significativos de la satisfacción a largo plazo, y que la relevancia de ciertos atributos, como la atracción física o la expresión de afecto, varía a lo largo del tiempo. Estos hallazgos sugieren que la combinación de factores personales, culturales y evolutivos influye en la formación y mantenimiento de relaciones estables, ofreciendo un marco empírico para comprender las dinámicas amorosas contemporáneas.

Un estudio sugiere que, en la posmodernidad, la infidelidad, tradicionalmente vista como una ruptura del pacto amoroso, adquiere nuevos significados: puede entenderse como expresión de libertad, insatisfacción o empoderamiento, reflejando la relatividad de los valores en la época (González et al., 2020). 

Dicho lo anterior, el presente artículo tiene como objetivo analizar las características de la relación triangular conformada por la persona infiel, amante y pareja primaria mediante una revisión sistemática. Este enfoque, según Rother (2007), constituye un método de investigación que recopila, selecciona y analiza información proveniente de fuentes electrónicas y bibliográficas, resultado de investigaciones previas, con el fin de fundamentar teóricamente el objeto de estudio. La revisión sistemática permite, así, identificar patrones, tendencias y hallazgos relevantes que contribuyen a comprender las dinámicas, implicaciones y particularidades de este tipo de relaciones.

 

Método

Diseño

El presente estudio se llevó a cabo siguiendo los estándares de la declaración PRISMA para revisiones sistemáticas (Page et al., 2021), siguiendo los pasos de calidad para la revisión sistemática, con excepción de los específicos para estudios de revisión metaanalíticos que corresponden a los ítems 5, 12, 13, 14, 15,16, 19 y 22.

Se cumplieron con los siguientes ítems del método: 1 (Título), 2 (resumen), 3 (introducción), 4 (objetivos), 6 (criterios de elegibilidad), 7 (fuentes de información), 8 (búsqueda), 9 (selección de los estudios), 10 (Proceso de extracción de datos), 11 (Lista de datos), 17 (resultados de la  selección de estudios mediante diagrama de flujo), 18 (Características de los estudios), 20 (resultados de estudios individuales), 21 (síntesis de los resultados), 23 (resultados de análisis adicionales), 24 (resumen de los hallazgos principales), 25 (limitaciones), 26 (conclusiones) (Page et al., 2021).

 

Fuentes de información

Se llevó a cabo una examinación cuidadosa de estudios científicos publicados desde el 2005 hasta el 19 de Novembre 2025, fecha del rastreo final, en las bases de datos Scielo, Redalyc, PubMed, Dialnet y Science Direct.

 

Criterios de Elegibilidad

·                    Adultos mayores a 18 años

·                    Que formen parte de una relación de pareja.

·                    Hombres y mujeres

·                    Que el título incluya infidelidad, sea sexual, emocional o virtual o que incluyan relacionales triangulares entre infiel, amante y pareja estable.

·                    Estudios empíricos: cuantitativos, cualitativos o mixtos y revisiones narrativas, sistemáticas y metaanálisis.

·                    Que estén publicados en idioma inglés, español o portugués.

·                    Que cumplieran con los criterios PICOS (Page, 2021).

·                    Se incluyen únicamente estudios cuyo texto completo esté disponible de forma libre, legal y gratuita.

Criterios de exclusión

·                    Tesis de grado, master y doctorado, libros o capítulos de libros.

·                    Poblaciones adolescentes menores de 18 años

·                    Enfocado en prostitución o servicios de acompañante.

·                    Estudios sin definición clara de infidelidad o relaciones triangulares.

·                    Artículos duplicados 

·                    Con fecha de publicación anterior al año 2005.

·                    Con descarga incompleta o de paga.

 

Estrategias de Búsqueda, Selección de los Estudios y Extracción de Datos

·                    Inicialmente en Dialnet, con los operadores booleanos (“infidelidad OR adulterio”) AND (“amante OR relación extramarital”) se encontraron 11 resultados. 

·                    En Scielo utilizando (“infidelidad OR adulterio”) AND (“amante OR relación extramarital”) arrojó 3 resultados.

·                    En Pubmed, con (infidelity OR adultery) AND (mistress OR extramarital affair) se encontraron 715 resultados.

·                    En Redalyc con los operadores booleanos (infidelidad OR adulterio) AND (amante OR "tercera persona") se encontraron 1346 resultados

·                    En Science Direct, utilizando (infidelity OR adultery) AND (mistress OR extramarital affaire) se encontraron 604 resultados.

 

En total, se encontraron 2.434 artículos

En el primer filtro por títulos en Dialnet, de 11 quedaron 2, excluyendo 9 que mencionan sobre servicios de compañía, prostitución y análisis de épocas antiguas, sobre todo la romana que se repite con más frecuencia, así como la relación entre pornografía y relaciones casuales. En Scielo, de 3 quedaron 2, excluyéndose 1. En Pubmed, de 715, se descartaron 699, quedando 16. En Redalyc, de 1346 quedaron 11, descartando 1335. En Science Direct, de 359, quedaron 5 de acuerdo a la pertinencia del título y a la descarga gratuita del texto completo, descartando 354. De esta forma, queda un total de 36 artículos, habiéndose descartado 322.

En el segundo proceso de cribado, teniendo en cuenta la pertinencia del resumen y el cumplimiento o no de los criterios Picos, en Scielo, de 2 se excluyó 1, quedando 1. En Pubmed, de 16, no se descartó ninguno, manteniendo 16.  En Redalyc, de 11 se descartó 2, quedando 9. En Science direct, de 5, no se descartó ninguno. Esta clasificación da un total de 32 artículos, descartándose 2367.

Por último, el tercer cribado corresponde a la pertinencia temática, al leer el texto completo. En Dialnet quedó 1, en Scielo no se excluyó ninguno, manteniendo 1. En PubMed de 16, se descartaron 4 quedando 12. En Redalyc de 11, quedaron 4. En Science Direct de 5, se descartaron 4, quedando 1. De esta forma, en Scielo queda 1, en Pubmed 12, en Redalyc 6 y en Science Direct 1 lo que da un total de 19 unidades de análisis

 

Figura 1: Diagrama de flujo del proceso de inclusión de los estudios en la revisión sistemática

Nota: Se observa que, de 2399 estudios, fueron cribados 2380, incluyendo 19 unidades de análisis.

 

Resultados

Teniendo en cuenta las 19 unidades de análisis, se observan estudios cuantitativos, en su mayoría (Liu, et al., 2021) (McNulty & Widman, 2014) (Campbell et al., 2025) (Tan et al., 2025) (Tagler & Jeffers, 2013) (Maddox et al., 2013) (Caton & Horan 2019) (Luke, 2005) (Lamprinakos, et al., 2024). Asimismo, estudios cualitativos (Agunbiade & Gilbert, 2020) (Valdez Medina, et al., 2013) (Yáñez Castañeda & Rocha Sánchez, 2014) (Arent, 2009) (García, 2021). Longitudinales (Russell et. al.,  2013) (Knopp et al., 2017), mixto con componentes transversales y longitudinales (Selterman et al., 2023) y una revisión teórica  (Mairal, 2015) (Tabla 1)

En cuanto a la muestra, se analizaron 21.907 personas de forma individual, 3453 parejas casadas y en noviazgo entre 21 y 54 años. La revisión narrativa no especifica la muestra. Cabe señalar, que de acuerdo al modelo PICOS (Page, 2021), las revisiones narrativas presentan una metodología más flexible y exploratoria, orientada a la síntesis conceptual de la evidencia disponible, y no necesariamente al registro exhaustivo y cuantitativo de los estudios incluidos (Grant & Booth, 2009) (Methley et al., 2014) por lo que muchas veces no indican la cantidad exacta de unidades de análisis (Tabla 1).

 

Tabla 1

Estudios científicos sobre las características de la infidelidad

Título/Año/Base de datos

Tipo de estudio

Muestra

García (2021). Entre la familia y el amor. Dialnet

Cualitativo

55 personas

Rodríguez Morales (2024). Extraconyugalidad y emociones en parejas adultas de Colima y Guadalajara: un abordaje cuantitativo. 

Scielo

Tuvo una primera fase de producción de información de tipo cualitativo, y posteriormente se desarrolló una cuantitativa por medio del levantamiento de una encuesta.

1618 casos.

 

Liu, et al, (201) Factors Affecting the Public Acceptance of Extramarital Sex in China. Pubmed

Estudio cuantitativo, observacional y transversal. El estudio utilizó un modelo de regresión Poisson con inflación de cero

11.204.

McNulty & Widman (2014). Sexual narcissism and infidelity in early marriage

PubMed

Estudio cuantitativo, longitudinal y correlacional.

 

120 parejas casadas.

Campbell et al., (2025).  Infidelity among parents in committed relationships during the COVID-19 pandemic. Pubmed

Estudio cuantitativo, observacional, transversal y correlacional

 

1,070 adultos en pareja.

 

Russell et. Al., 2013. Attachment insecurity and infidelity in marriage: do studies of dating relationships really inform us about marriage? PubMed

 

 

Se utilizaron datos de dos estudios longtudinales

207 parejas

 

Tan et al, (2025) Sex life dissatisfaction contribute to intention toward infidelity among Malaysians: relationship satisfaction as a mediator. PubMed

Transversal cuantitativo

 

292 personas casadas 

Tagler & Jeffers (2013). Sex differences in attitudes toward partner infidelity. Pubmed

Estudio cuantitativo, transversal y experimental/correlacional

 

324 estudiantes universitarios.

 

Selterman et al., (2023.(  No Remorse: Sexual Infidelity Is Not Clearly Linked with Relationship Satisfaction or Well-Being in Ashley Madison PubMed

Mixto, con componentes transversales y longitudinales.

Total: 1912

 

Maddox et al., (2013). Predictors of extradyadic sexual involvement in unmarried opposite-sex relationships. Pubmed

 

Estudio cuantitativo, no experimental y correlacional, con un diseño longitudinal prospectivo basado en cuestionarios autoinformados.

 

933 individuos no casados.

 

Knopp et al, (2017) Once a Cheater, Always a Cheater? Serial Infidelity Across Subsequent Relationships. Pubmed

Estudio longitudinal observacional.

 

484 adultos

Caton & Horan (2019) Deceptive Affectionate Messages: Mate Retention Deployed Under the Threat of Partner Infidelity. Pubmed

Estudio correlacional cuantitativo, transversal

 

1993

Luke (2005) Confronting the 'sugar daddy' stereotype: age and economic asymmetries and risky sexual behavior in urban Kenya. Pubmed

Se utilizaron modelos de regresión para examinar las relaciones entre variables demográficas y conductas sexuales.

1052 hombres de 21-45 años y 1,614 relaciones recientes no matrimoniales

Agunbiade & Gilbert (2020). The night comes early for a woman": Menopause and sexual activities among urban older Yoruba men and women in Ibadan, Nigeria. Pubmed

Estudio cualitativo exploratorio

 

1,993 participantes

 

Valdez Medina, et al, (2013). Las Causas que Llevan a la Infidelidad: Un Análisis por Sexo. Redalyc

Cuantitativo, descriptivo y comparativo

 

75 parejas casadas y 75 parejas de noviazgo, todas con antecedentes de infidelidad, residentes en Toluca

 

Yáñez Castañeda, & Rocha Sánchez, (2014). Experiencias y significados de la infidelidad femenina. Redalyc

Cualitativo con estrevistas semi estructuradas

10

 

Mairal,(2015). Una forma de dependencia emocional: el “síndrome de Fortunata”. 

Redalyc

 

Revisión teórica

No menciona

Arent (2009). (In) fidelidades feminina: entre a fantasia e a realidade. Psicología Redalyc

Trabajo etnográfico en un club o local de espectáculos para adultos

 

21

 

Lamprinakos, et al., (2024). Power can increase but also decrease cheating depending on what thoughts are validated.

Science Direct

Diseño experimental factorial 2 × 2 con medidas entre sujetos.

 

308 estudiantes universitarios griegos

 

 

Nota: La tabla describe el tipo de estudio y la muestra utilizada en cada una de las unidades de análisis.

A partir de las 19 unidades de análisis se distinguen tres áreas centrales que permiten comprender el fenómeno de la infidelidad (tabla 2).

 

Perfil de quienes participan en la infidelidad

En la relación que se establece entre el esposo y la amante (García, 2021), la esposa suele cargar con el impacto emocional de la traición. Su dolor se interpreta desde un rol tradicional que le asigna paciencia, discreción y entrega, aun en situaciones de profundo malestar debido a la dominación emocional por parte del marido.

Aunque los hombres siguen reportando más infidelidades, cada vez más mujeres también la practican, aunque con mayor dificultad para reconocerlo por el estigma social (Rodríguez Morales, 2024). En ambos sexos aparece un patrón emocional similar: un momento inicial de placer y euforia seguido de culpa, frustración e insatisfacción. Estas diferencias no dependen solo del género, sino también de la edad, la orientación sexual, el contexto social y los acuerdos internos de la pareja.

Por otro lado, la infidelidad femenina no siempre nace del malestar. Muchas mujeres la viven como un espacio de exploración y descubrimiento personal (Yáñez Castañeda & Rocha Sánchez, 2014). Algunas buscan afecto y atención fuera de casa y, en ciertos espacios como clubes o encuentros privados encuentran fantasías y cuidados que no reciben en su relación. Para ocultarlo, pueden cambiarse de ropa o desmaquillarse antes de volver a casa. Incluso cuando solo existen besos o caricias, muchas justifican su conducta responsabilizando al presunto descuido o posible infidelidad del hombre (Arent, 2009).

En el caso de la amante, la relación se sostiene por el placer, la ilusión, la atención y, muchas veces, por el miedo a la soledad. Factores como la baja autoestima, la educación dependiente y la idealización del amor la mantienen atrapada en vínculos con hombres casados (Mairal, 2015). El hombre tiende también a ejercer una forma de dominación emocional sobre la amante. Esta última también entra en un vínculo de dependencia que la lleva a renunciar a sus propias necesidades con tal de sostener la idea cultural del hombre ideal (García, 2021).

 

Factores que influyen en la infidelidad

Las personas nacidas entre los 80 y 90, con estudios universitarios y alto uso de internet, muestran actitudes más flexibles hacia el sexo extramatrimonial, mientras que la religión actúa como un claro factor protector (Liu et al., 2021). El narcisismo sexual es otro elemento relevante: la infidelidad se relaciona más con la búsqueda de validación y satisfacción personal que con problemas específicos de la relación (McNulty & Widman, 2014). Además, tener hijos, especialmente en contextos de estrés como la pandemia, aumentó el riesgo de infidelidad, sobre todo en hombres (Campbell et al., 2025).

El apego también desempeña un papel importante: la ansiedad de apego, tanto propia como de la pareja, incrementa la probabilidad de ser infiel, mientras que un estilo evitativo la reduce (Russell et al., 2013). La satisfacción sexual actúa en sentido contrario: cuanto mayor es, menor es el riesgo de buscar fuera de la relación (Tan et al., 2025). Por el contrario, la mala comunicación, la agresión, el bajo compromiso, la falta de proyectos comunes, las sospechas previas o el consumo problemático de alcohol aumentan la probabilidad de que ocurra una infidelidad (Maddox et al., 2013).

La historia previa también influye: quienes han sido infieles antes tienen una mayor tendencia a repetir esta conducta, y quienes tuvieron una pareja infiel son más propensos a vivir nuevamente esta experiencia (Knopp et al., 2017). Las relaciones con grandes diferencias de edad o poder económico como las tipo sugar daddy, hombres mayores casados, aumentan la probabilidad de infidelidad por parte de las mujeres, aunque ellas cuentan con menos recursos para negociar prácticas sexuales seguras (Luke, 2005). La menopausia genera cambios significativos: para muchas mujeres es una etapa de reducción del deseo sexual, mientras que algunos hombres lo interpretan como un motivo para buscar relaciones extramaritales (Agunbiade & Gilbert, 2020). La falta de emoción en la relación también explica parte del fenómeno: mujeres que ya no sienten amor e interés y hombres que buscan novedad (Valdez Medina et al., 2013). Además, en general, los hombres tienden a asumir más riesgos y engañar con mayor frecuencia (Lamprinakos et al., 2024).

Por otro lado, una minoría de parejas opta por relaciones abiertas consensuadas, incluso permitiendo el uso de sitios web para encuentros extramaritales. Estas personas suelen reportar alta satisfacción, poco arrepentimiento y estabilidad en la relación, que no se deteriora pese a la práctica (Selterman et al., 2023).

 

Respuestas ante la infidelidad

Las reacciones ante la traición varían según el género. Los hombres experimentan más angustia ante la infidelidad sexual, mientras que las mujeres sufren más ante la infidelidad emocional (Tagler & Jeffers, 2013). Cuando ocurre una reconciliación, los hombres suelen volver para sentirse amados y las mujeres para recuperar la sensación de seguridad. En ambos casos, la infidelidad aparece como la búsqueda de algo que no encuentran dentro de la relación (Valdez Medina et al., 2013).

 

Tabla 2:

Resultados relevantes de las unidades de análisis

Título/Año/Base de datos

Categoría

Resultados Relevantes

García (2021). Entre la familia y el amor. Dialnet

Perfil de los participantes en la infidelidad

Uno de los principales hallazgos es que el sufrimiento emocional recae sobre todo en las mujeres. Ellas suelen interpretar su dolor como un problema personal o como una dependencia hacia el hombre que aman. Sin embargo, este sufrimiento no es individual, sino que está relacionado con el sistema de género: las mujeres han sido socializadas para aceptar posiciones de inferioridad en las relaciones amorosas y para valorar la entrega, la paciencia y la discreción.

En las relaciones secretas, estas expectativas tradicionales se acentúan. Como son vínculos que ocurren fuera de las normas sociales y del matrimonio, las formas de dominación masculina no encuentran barreras. No se trata ya de dominación física, sino emocional: los hombres tienden a “apropiarse” sentimentalmente de su amante, mientras que las mujeres suelen renunciar a sus propias necesidades buscando un ideal de “hombre perfecto” construido por la cultura. 

Rodríguez Morales (2024). Extraconyugalidad y emociones en parejas adultas de Colima y Guadalajara: un abordaje cuantitativo. 

Scielo

Perfil de los participantes en la infidelidad

Los hombres son más propensos a tener relaciones fuera de la pareja, pero cada vez más mujeres también lo hacen, aunque todavía hay estigmas sociales que lo dificultan reconocer.

Las emociones en las relaciones son mixtas: hay placer, alegría y felicidad, pero también insatisfacción, culpa y frustración.

La diversidad  sexualidad es diversa, está influida por género, edad, contexto social y roles, y no siempre sigue la idea de monogamia estricta

Liu, et al, (2021) Factors Affecting the Public Acceptance of Extramarital Sex in China. Pubmed

Factores que influyen en la infidelidad extramarital.

 

 

En cuanto a la edad: Las personas nacidas en los años 1980 y 1990 muestran una aceptación significativamente mayor del sexo extramarital, lo que sugiere que las generaciones más jóvenes son más abiertas. Educación: La educación superior, especialmente a nivel universitario o superior, se asocia con una mayor aceptación del sexo extramarital. Religión:. El cristianismo no fue un factor significativo, posiblemente debido a la predominancia del protestantismo en China. El islamismo fue un factor, mostrando una influencia negativa sobre la aceptación. Uso de Internet: Aquellos que dependen principalmente de Internet como fuente de información son menos propensos a oponerse completamente al sexo extramarital. Liberalización/actitudes hacia la libertad: Un mayor apoyo a la libertad personal y la autonomía se correlaciona con una mayor aceptación del sexo extramarital, reflejando tendencias sociales más amplias hacia el pluralismo. Hombres y mujeres muestran actitudes similares..

McNulty & Widman (2014). Sexual narcissism and infidelity in early marriage

PubMed

Factores que influyen en la infidelidad extramarital.

Relación entre narcicismo e infidelidad 

En el estudio, la infidelidad (5,3 % de los cónyuges) estaba relacionada principalmente con baja satisfacción sexual y alto narcisismo sexual propio. Rasgos como la falta de empatía sexual, el sentido de derecho sexual y la percepción de habilidad sexual aumentaban la probabilidad de ser infiel. Algunos rasgos de la pareja también influían, pero en sentido contrario. En general, la infidelidad depende más de la insatisfacción sexual y del narcisismo sexual propio que de otros factores personales o de la pareja.

Campbell et al., (2025).  Infidelity among parents in committed relationships during the COVID-19 pandemic. Pubmed

Factores que influyen en la infidelidad extramarital.

Parentalidad y vulnerabilidad

Los progenitores, comparando a quienes no tenían hijos, reportaron mayor deseo y frecuencia de infidelidad. El género no moderó la relación entre el estado parental y la infidelidad, el estudio indica que los hombres son más vulnerables que las mujeres en situaciones de alto estrés, como el COVID 19.

Russell et. al, (2013. Attachment insecurity and infidelity in marriage: do studies of dating relationships really inform us about marriage? PubMed

 

 

Factores que influyen en la infidelidad extramarital.

Teoría del Apego

Los hallazgos sugieren que las dinámicas de apego dentro del matrimonio influyen de manera significativa en la infidelidad, y que los estudios en parejas no casadas podrían no reflejar completamente estos procesos. Tanto la ansiedad de apego propia como la de la pareja aumentan la probabilidad de infidelidad, mientras que un alto apego evitativo en la pareja se asocia con una menor probabilidad de cometerla, independientemente de la satisfacción marital, la frecuencia sexual o la personalidad.

Tan et al, (2025)  Sex life dissatisfaction contribute to intention toward infidelity among Malaysians: relationship satisfaction as a mediator. PubMed

 

Factores que influyen en la infidelidad extramarital

mejor vida sexual = mayor satisfacción en la relación = menor intención de infidelidad.

El estudio aporta evidencia empírica sobre el papel mediador de la satisfacción relacional en la relación entre satisfacción sexual e intención de infidelidad en el contexto malayo, destacando la importancia de mantener una vida sexual y relacional satisfactoria para reducir el riesgo de infidelidad

Tagler & Jeffers (2013). Sex differences in attitudes toward partner infidelity. Pubmed

Respuesta ante la infidelidad

 

Los hombres tienden a experimentar mayor angustia ante la infidelidad sexual de su pareja que ante la emocional, en comparación con las mujeres.

Selterman et al., (2023).  No Remorse: Sexual Infidelity Is Not Clearly Linked with Relationship Satisfaction or Well-Being in Ashley Madison PubMed

Respuesta ante la infidelidad 

Ashley Madison es un sitio web de citas diseñado específicamente para personas que buscan tener relaciones extramaritales o aventuras amorosas.

Los participantes expresaron alta satisfacción con sus aventuras y poco arrepentimiento moral. Una minoría tenía relaciones abiertas consensuadas con sus parejas que conocían sus actividades en el sitio web. En este caso, la baja calidad de la relación no fue el factor principal para las aventuras y no disminuyeron la calidad relacional a través del tiempo.

Maddox et al., (2013). Predictors of extradyadic sexual involvement in unmarried opposite-sex relationships. Pubmed

 

 

Factores que influyen en la infidelidad extramarital Los problemas de la relación predicen mejor que los factores individuales.

 

La infidelidad sexual se predijo por menor satisfacción en la relación, por la comunicación negativa, agresión, bajo compromiso, convivencia, o falta de planes para contraer matrimonio, por sospechas o evidencias de infidelidad del compañero, problemas con el alcohol, tener padres que nunca se casaron y tener varias parejas previas. Por otro lado, factores que no predicen infidelidad son la frecuencia o satisfacción sexual, la convivencia, el género, la edad, la educación, la religión, el divorcio de los padres o tener hijos.

Knopp et al,  (2017) Once a Cheater, Always a Cheater? Serial Infidelity Across Subsequent Relationships. Pubmed

Factores que influyen en la infidelidad extramarital

Infidelidad previa

Los resultados mostraron que quienes habían sido infieles en su primera relación tenían tres veces más probabilidades de volver a serlo en la siguiente. Además, quienes sabían que su pareja anterior había sido infiel tenían el doble de probabilidad de que su nueva pareja también lo fuera, y quienes solo lo sospechaban tenían cuatro veces más probabilidad de volver a sospecharlo, sin diferencias por género o estado civil.

Caton & Horan (2019) Deceptive Affectionate Messages: Mate Retention Deployed Under the Threat of Partner Infidelity. Pubmed

Estrategias de evitación de infidelidad de su pareja

El estudio menciona que muchas personas envían mensajes de falso cariño a sus parejas, no como una muestra genuina de amor, sino para controlar y presionarla, sobre todo cuando existe el miedo de que cometa infidelidad.

Luke (2005)  Confronting the 'sugar daddy' stereotype: age and economic asymmetries and risky sexual behavior in urban Kenya. Pubmed

Factores que influyen en la infidelidad extramarital

Sugar daddy.

Cuando hay gran desigualdad de edad o dinero, las mujeres tienen menos poder para negociar sexo seguro, y aumentar su poder de negociación podría mejorar la protección.

Agunbiade & Gilbert (2020) The night comes early for a woman": Menopause and sexual activities among urban older Yoruba men and women in Ibadan, Nigeria. Pubmed

Factores que influyen en la infidelidad extramarital

Menopausia

La menopausia se percibe como un marcador biopsicosocial de envejecimiento. Para las mujeres, ofrece un espacio para abstenerse o controlar sus deseos sexuales y evitar lo que llaman fibromas folclóricos. Por otro lado, los hombres mayores interpretan la menopausia y la negativa sexual de sus esposas como una oportunidad para relaciones extramaritales.

Valdez Medina, et al. (2013). Las Causas que Llevan a la Infidelidad: Un Análisis por Sexo. Redalyc

Carencias emocionales o afectivas en la relación

 

Las mujeres sentían que en su matrimonio no había amor ni interés y los hombres buscaban algo nuevo. Los hombres vuelven con sus parejas por sentirse amados y las mujeres por sentirse protegidas. La base de la infidelidad es la búsqueda de satisfactores que no tienen en la pareja.

Yáñez Castañeda, & Rocha Sánchez, (2014). Experiencias y significados de la infidelidad femenina. Redalyc

Factores que influyen en la infidelidad femenina

Aunque suele considerarse que la infidelidad surge en contextos de malestar o insatisfacción, también es evidente que muchas mujeres la experimentan como una forma de explorar y descubrir aspectos nuevos de su sexualidad. En este sentido, a veces la infidelidad y el amor hacia la pareja no siempre coinciden, y a veces pueden entrar en conflicto.

Mairal, (2015). una forma de dependencia emocional: el “síndrome de Fortunata”. 

Redalyc

 

Factores que influyen en la infidelidad femenina: placer momentáneo y el miedo a la soledad

La mujer mantiene la relación por el placer, atención, ilusión y por el miedo a la soledad.

Factores como la educación dependiente, la baja autoestima, la culpa, la idealización del amor, la sobrevaloración del sacrificio, y las creencias distorsionan hacen que se sientan atrapadas en sus relaciones con hombres casados.

Arent (2009). (In)fidelidade feminina: entre a fantasia e a realidade. Psicologia Redalyc

Factores que influyen en la infidelidad feminina

Muchas mujeres van al club  por carencia afectiva, ya sea que lleven años de casadas o poco tiempo. Esto ocurre porque muchos hombres exigen más de lo que dan, no valoran ni perciben la esencia femenina, los caprichos o los gestos inesperados de cariño. En este espacio, las mujeres pueden vivir esas fantasías, y de manera similar, los hombres buscan aquí atención, sensualidad y afecto que no reciben en casa. Además de mentir a sus parejas, algunas mujeres desarrollan estrategias para ocultar su asistencia a ciertos eventos. Al llegar, se maquillan o cambian su ropa en los baños, sustituyendo atuendos laborales o escolares por vestimenta más provocativa y sensual, como minifaldas y tacones, coherente con los gestos y comportamientos propios de la ocasión. Antes de irse, algunas incluso se desmaquillan para no dejar evidencia de su visita. La postura femenina ante la presunta infidelidad masculina conlleva un beneficio secundario: al actuar así, alivian la culpa que surge incluso cuando la “traición” ocurre solo en el plano de la fantasía o de manera parcial (como besos y caricias sin consumar el acto sexual). La culpa se atribuye al hombre, considerado potencialmente infiel. Muchas mujeres no se perciben como agentes autónomos de la infidelidad, sino que la justifican como reacción al descuido o la traición del hombre, un acto vinculado al deseo de venganza.

Lamprinakos, et al., (2024). Power can increase but also decrease cheating depending on what thoughts are validated.

Science Direct

 

Factores que influyen en la infidelidad el engaño

La infidelidad está fuertemente asociada con la posibilidad de engañar. Los hombres asumen mayores riesgos y engañan con más frecuencia.

 

Nota: La tabla presenta los hallazgos más relevantes de cada estudio. Los autores incluyen categorías para mejor comprensión de los factores involucrados en la relación de infidelidad.

  

Discusión

En el análisis de dinámicas emocionales, desigualdades afectivas y patrones de dependencia en la infidelidad entre esposo, esposa y amante (García, 2021) (Rodríguez Morales, 2024) (Castañeda & Rocha Sánchez, 2014) (Arent, 2009) (Caton & Horan, 2019), se detallan una serie de observaciones.

En primer lugar, los resultados apuntan a la infidelidad debido a la dominación emocional del esposo y a la amante. En segundo lugar, existe un patrón de emociones experimentadas durante y después de la infidelidad. En tercer lugar, la infidelidad femenina y masculina tienen sus propias dinámicas infieles a tener en cuenta. En cuarto lugar, existen razones de la amante para sostener el vínculo con el hombre no disponible.

La infidelidad ha sido interpretada como una expresión de asimetría patriarcal o de dominio masculino sobre la mujer, sea esposa o amante. La desigualdad universal de los papeles sexuales probablemente responde a un conjunto diverso de factores involucrados en la conformación de las sociedades donde gran parte de la vida adulta de la mujer se destina a la gestación y crianza de los hijos (Rosalvo, 1979). Así mismo, el tipo de dominación amorosa masculina no necesita imponer fuerza física sino simplemente un “te amo” manipulador para que la amante se someta voluntariamente (Horan & Dilllow, 2009).

Por otro lado, la situación extramatrimonial, puede generar momentos placenteros para quien la práctica, asociados a la satisfacción emocional, personal y sexual; así como a sensaciones intensas y renovadas que suelen ser difíciles de mantener en relaciones de larga duración. También puede proveer experiencias de variedad y excitación (Lawson, 1988). Algunas personas afirman que la infidelidad les ayuda a combatir la soledad, pues se sienten escuchadas, atractivas y valoradas. En los matrimonios abiertos, las relaciones extramaritales pueden incluso aportar beneficios inesperados, como una mayor cercanía en la pareja, una comunicación más efectiva y un renovado aprecio por la vida familiar (Allan, 2004) (Olson et al., 2002).

Respecto al perfil de los infieles de acuerdo al género, Lemaire (1986) encontró que las mujeres suelen involucrarse en infidelidades debido al abandono y rechazo por parte de sus parejas, o incluso como forma de venganza (Tordjman, 1989). En contraste, Romero (2012) observó que las mujeres jóvenes con alta escolaridad y que viven en contextos urbanos competitivos son más proclives a la infidelidad debido a una personalidad sexual abierta, caracterizada por el deseo de mayor número de parejas, diversidad en prácticas sexuales y una actitud positiva hacia la infidelidad. Ya no se trataría exclusivamente de una respuesta emocional o reactiva, sino también de una decisión personal. Estos cambios pueden explicarse por las transformaciones culturales que han ocurrido en distintos contextos sociales (Aguilar et al., 2013). Al respecto, Valadez (2011) reporta un notable incremento de relaciones extramaritales protagonizadas por mujeres en los últimos años.

Por otro lado, se ha señalado que los hombres presentan esta conducta con mayor frecuencia debido a factores biológicos, como la producción de un gran número de células sexuales y la tendencia a buscar múltiples parejas como estrategia de supervivencia y conservación de la especie (Buss, 2005) (Giusti, 1982) (Punset, 2007). Lo relevante de este argumento de corte biológico es que ofrece una explicación que se ve reforzada por la permisividad y aceptación, implícita o explícita, de la infidelidad masculina en numerosas psicosocioculturas. En estas, al varón (identificado como “macho”) se le permite comportarse de este modo, en contraste con las mujeres, a quienes se les limita o castiga por presentar la misma conducta (Valdez et al., 2013).

Con respecto al papel del o de la amante, se observa que suelen ser personas enamoradas que actúan en contra de sus propias creencias y valores. Aunque son conscientes de que participan en un engaño hacia una tercera persona, permanecen en la relación porque se sienten correspondidas y recurren al autoengaño como mecanismo de defensa. Por otro lado, existen relaciones vivenciadas como dependencia emocional por parte del o de la amante al aferrarse a una espera hipotética y futura. También, la dominación se observa en la elección del o de la amante de seguir con las reglas y normas fijadas con la persona casada o adaptándose esperando que algún día dejen a su mujer (Balenciaga, 2013)

Con respecto a los factores personales, de pareja y de entorno asociados al surgimiento y mantenimiento de la infidelidad (Liu et al., 2021) (McNulty & Widman, 2014) (Campbell et al., 2025) (Russell et al., 2013) (Tan et al., 2025) (Maddox et al., 2013) (Knopp et al., 2017) (Luke, 2005) (Agunbiade & Gilbert, 2020) (Valdez Medina et al., 2013) (Lamprinakos et al., 2024) (Selterman et al., 2023). Los resultados mencionan como factores la edad, el narcicismo sexual, tener hijos, apego, insatisfacción sexual, problemas de ajuste diádico, consumo de alcohol, historia de infidelidades previas, facilidades digitales, ser infiel con personas con más dinero y poder y menopausia.

Estudios empíricos avalan los resultados hallados. Los problemas sexuales tienen mayor impacto en la calidad de la relación marital entre parejas de edad mediana que entre las personas mayores,  esto sobre todo ocurre porque la frecuencia sexual decrece con la edad y con el número de años de la relación. De hecho, se ha reportado una relación positiva entre aburrimiento en el área sexual y número de veces que se han tenido relaciones sexuales con la misma persona (Lee y Casebier, 1971 citado en de Weiss et al, 2014). También se considera muy probable que una persona vinculada a otra que ha sido infiel, sea infiel (Macedo, 2014).

El sugaring es una forma de relación donde un sugar baby ofrece compañía y citas a cambio de apoyo económico de un sugar daddy. Se observó que quienes participan lo ven como una relación casual, discreta, sin drama y mutuamente beneficiosa. Además, muchos eligen esta etiqueta para evitar el estigma asociado al trabajo sexual (Luke, 2005). Además, de estos elementos, vale la pena mencionar que algunas personas pueden recurrir a esta opción por razones financieras. Otros pueden estar interesados en explorar relaciones con personas más maduras o con mayor experiencia de vida. Lo anterior hace que ser sugar baby se vea como una opción tentativa para los jóvenes (Hurtado Cáceres, 2024).  Por el contrario, el sugar baby que se involucra por necesidad cumplirá́ todas las órdenes del daddy. Esto puede resultar en una cierta dependencia, lo que lo hace vulnerable y permite que el último ejerza aún más poder (Bernstein, 2007). 

En cuanto a la idea de que la menopausia sea un factor principal que explique la infidelidad, algunos autores discrepan. Señalan que la satisfacción vital está más relacionada con el estrés percibido, mientras que los aspectos propios de la menopausia y de la salud general no mostraron una influencia significativa en la satisfacción sexual. En otras palabras, las mujeres no dejan de tener relaciones sexuales debido a la menopausia, lo cual cuestiona la idea de que esta etapa deje el camino abierto a la infidelidad masculina (Proaño Landázuri y Villagómez Vega, 2015)

Sobre la virtualidad, estudios empíricos como el de Ben-Ze’ev (2004) señala que en la vida moderna se ha vuelto común “enamorarse, desenamorarse, flirtear, engañar e incluso tener sexo en línea”. El “ciberespacio es excitante”, ya que permite realizar actividades que no se llevarían a cabo en contextos presenciales. Las relaciones que emergen ahí se ven influidas por la imaginación, el anonimato, la sensación de seguridad, así como por las expectativas y la idealización romántica.

Sobre el apego, la literatura sugiere dos caminos que vinculan el apego inseguro con la infidelidad. El primero va desde el apego inseguro hacia una menor satisfacción en la relación (SRP), lo que incrementa el riesgo de ser infiel. La evitación reduce la intimidad y el compromiso, mientras que la ansiedad disminuye la satisfacción por la sensibilidad al rechazo. La SRP, además, puede ser causa y consecuencia de infidelidad (Fincham & May, 2017). El segundo camino parte de las actitudes: las personas con apego evitativo suelen interesarse más por alternativas a la pareja y tener actitudes favorables hacia la infidelidad, mientras que quienes presentan apego ansioso pueden buscar relaciones extradiádicas para suplir su necesidad de intimidad (DeWall et al., 2011) (Russell et al., 2013). Actitudes más permisivas hacia la infidelidad predicen mayor probabilidad de llevarla a cabo (Martins et al., 2016).

La cercanía emocional y el compromiso reducen la búsqueda de alternativas y, por lo tanto, la infidelidad (De Wall et al., 2011). El apego seguro se asocia a mejor regulación emocional, mayor satisfacción marital y sexual (Kobak & Hazan, 1991) (Butzer & Campbell, 2008). Por el contrario, el apego inseguro predice menor satisfacción en la relación (Li & Chan, 2012): la evitación limita la intimidad, y la ansiedad genera ambivalencia y temor al rechazo.

Por último, el narcicismo como causa de infidelidad. Las personas con alta DT (Triada Oscura: narcisismo, maquiavelismo y psicopatía) suelen tener relaciones de pareja con más mentiras y engaños, por lo que resulta más común infidelidades y celos intensos. Otro motivo de infidelidad podría ser que conforman relaciones superficiales y poco comprometidas que no les satisface (Mayorga Zapata, 2015)

Con respecto a la reacciones emocionales y procesos de reconciliación tras la infidelidad (Tagler & Jeffers, 2013) (Valdez Medina et al., 2013). Se ha demostrado que los hombres se muestran significativamente más preocupados por la infidelidad sexual, mientras que las mujeres lo están por la infidelidad emocional. Una posible explicación, desde la perspectiva sociohistórica, es que hasta mediados del siglo XX las mujeres y sus hijos dependían económicamente del hombre. Su supervivencia dependía del control social sobre su conducta sexual: un hombre no asumiría los gastos de una mujer que evidenciara vínculos sexuales con otros, debido al riesgo de mantener hijos concebidos fuera del matrimonio. Las leyes e instituciones históricas reforzaron este principio, como lo evidencian los castigos impuestos a mujeres adúlteras: desde la lapidación en la Antigüedad hasta el aislamiento social en épocas más recientes (Fuentes Cuiñas, 2013).

Para concluir, se discuten, en base a los resultados, las respuestas de ambos miembros de la pareja ante una situación de infidelidad. Escudero (2015) explica que la respuesta más frecuente ante una infidelidad es la separación de la pareja. Al género masculino se le otorga valor al honor y al femenino lo más usual suele ser la sumisión. Por otro lado, las expresiones de celos ante esta deslealtad difieren dependiendo del tipo de infidelidad y a la presencia atractiva del rival, factor que afecta más a las mujeres que a los hombres (Pollet y Saxton, 2020).

 

Conclusión

En los hallazgos se observan diversas dinámicas entre las personas involucradas en la infidelidad. Algunas mujeres sufren la traición, pero la aceptan debido a la entrega hacia el marido, producto de una dominación emocional. Otras también la practican, aunque en menor medida que los hombres, pero con miedo a reconocerlo por el estigma social. En algunos casos, la infidelidad femenina surge del malestar conyugal, mientras que en otras se vive como un espacio de exploración y crecimiento personal. Varias mujeres buscan el afecto y la atención que no reciben en casa e incluso recurren a clubes nocturnos para satisfacer deseos, fantasías o cuidados que sienten ausentes en su matrimonio. Las reacciones emocionales varían: algunas experimentan remordimiento, mientras que otras culpan directamente al esposo, especialmente cuando la infidelidad masculina ha sido frecuente.

Con el aumento de la edad y la llegada de la menopausia, muchas mujeres experimentan una disminución del deseo sexual, lo que algunos hombres interpretan como un motivo para buscar otras parejas que satisfagan sus necesidades. También aparecen mujeres más jóvenes que buscan parejas masculinas de mayor edad y con poder económico; algunas aceptan relaciones marcadas por prácticas sexuales inseguras debido a la necesidad económica, mientras que otras lo hacen por la experiencia, la libertad o la atracción hacia hombres mayores.

En síntesis, pueden distinguirse diversos tipos de infidelidad: infidelidad libre o exploratoria, infidelidad por falta de afecto y cuidado, por problemas en la pareja, por insatisfacción sexual, por venganza o como una venganza preventiva ante la sospecha de que el marido será infiel. Muchos de estos patrones también se observan en los hombres. La infidelidad puede representar un motivo de ruptura, formar parte de un acuerdo explícito o, en algunos casos, convertirse en una vía para mejorar la relación.

Una limitación del estudio es que existen pocos artículos que aborden directamente el papel de la amante, aunque la evidencia disponible muestra que estas relaciones suelen sostenerse por el placer, la atención recibida y el miedo a la soledad. Muchas amantes idealizan el amor, esperan la futura separación del hombre comprometido y desarrollan dependencia emocional, favorecida por dinámicas en las que él ejerce dominación, imponiendo la elección entre aceptar o terminar, y tratándolas como una extensión de su propiedad.

En los hombres, una de las causas frecuentes de infidelidad es el narcisismo sexual, asociado a la necesidad de aprobación para llenar vacíos emocionales, adoptando un estilo “Don Juan” que incluye engaños y mensajes falsos de amor para retener simultáneamente a la esposa y a la amante. Varios otros factores aumentan la probabilidad de infidelidad, como el apego ansioso, el estrés (especialmente en hombres con hijos), la insatisfacción sexual, la dificultad en la comunicación, la agresión, el bajo compromiso, la falta de proyectos en común, es decir, un ajuste diádico deficiente, las sospechas previas de infidelidad y el consumo problemático de alcohol. La infidelidad puede ser un motivo de ruptura, parte de un acuerdo relacional o una estrategia para replantear y mejorar la relación.

 

Autoría y Contribución (CRediT)

Marcelo R. Ceberio: Administración del proyecto, Supervisión, Validación; Revisión crítica del manuscrito, Conceptualización, Investigación, Análisis formal, Redacción.

María Alejandra González Monzón: Conceptualización; Investigación y Redacción.

 

Declaración de autores:

Se emplearon herramientas de inteligencia artificial generativa (Chat GPT, de Open AI) únicamente para sugerencias de estilo y claridad, sin intervenir en el contenido académico ni en el análisis. Además, los autores declaran no tener conflictos de intereses.  En cuanto al financiamiento, este trabajo no recibió apoyo específico de agencias del sector público, comercial o de organizaciones no gubernamentales.

  

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